Persona AnònimaMón PolíticPer què ha vingut a Comunica Barcelona?Les persones vinculades al món de la política acudeixen a Comunica perquè saben que aquí trobaran a algú que treballarà amb ells i elles amb tot el rigor, amb discreció, amb professionalitat, sense biaix...
Alumnos
César Rojas trabaja con rigor y discreción la oratoria política sin sesgo ideológico. El motivo es bien simple: la confianza se obtiene cuando los clientes perciben que se trabaja con profesionalidad y con gusto por el trabajo bien hecho. De la misma manera que a cualquier otro cliente que deposita su confianza en Comunica no se le pregunta qué vota cuando entra por la puerta, ni cuáles son sus filias y fobias políticas, cuando una organización política o sindical o un militante concreto se dirige a Comunica para entrenar su oratoria, no se hace una selección previa en base a la ideología.
Esto me ha permitido entrenar la oratoria política con personas de muchos colores diferentes, ganándome la confianza de candidatos y candidatas de organizaciones con ideologías de todo el espectro político.
Por qué me gusta especialmente este trabajo
La política me ha interesado siempre. No solo como ciudadano, sino como espectador atento: me gusta mirar un debate y entender por qué una intervención mueve algo y otra, diciendo exactamente lo mismo, no mueve nada.
Cuando entreno a un candidato o una candidata, esta curiosidad se convierte en trabajo.
El objetivo no es el discurso
Cuando pregunto cuál es el objetivo de una intervención, la respuesta habitual es «explicar nuestra propuesta» o «transmitir convencimiento». Ninguna de las dos lo es. Explicar es la herramienta; transmitir convencimiento es un requisito. El objetivo siempre es conseguir algo concreto de quien escucha: en unas elecciones, el objetivo es que el ciudadano te vote.
En política esto es más evidente que en ningún otro sitio: nadie sube a un atril para informar. Confundir la herramienta con el objetivo es el primer error, y es lo que hace que un discurso impecable sobre el papel no sirva de nada cuando se escucha.
Sin reacción emocional no hay acción
Una campaña que no provoca nada no mueve a nadie. Las decisiones no salen del análisis frío: salen de una reacción emocional ante aquello que recibimos, y es a partir de esta reacción que hacemos cosas, también votar.
Por eso, en el entrenamiento de oratoria política no trabajamos solo qué se dice, sino desde dónde se dice. La voz, el ritmo, el cuerpo y el silencio deciden si una idea llega como un argumento o como una convicción.
Discreción
Esta es la única categoría de la web donde no encontraréis fichas de alumnos con nombre y apellidos. No es un descuido. Los perfiles políticos necesitan discreción, y entrenar la oratoria política es algo que nadie quiere ver expuesto públicamente.
Por eso, aquí no hay nombres. Quien quiera referencias las puede pedir directamente, y las daré en la medida en que los implicados lo hayan autorizado.
Cómo se trabaja
El entrenamiento es individual y se adapta al calendario de cada persona, que suele ser irregular e intenso cuando se acerca una convocatoria electoral. Se puede trabajar de manera regular durante meses o concentrar el esfuerzo en la preparación de una intervención concreta: un debate, un mitin, una comparecencia.
Adaptadas al ritmo de cada campaña, las sesiones se hacen con un curso de oratoria. La primera sesión es gratuita y sin compromiso.
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